Ponencia
Foie gras confitado y remolacha

Hay platos que forman parte de un restaurante hasta el punto de convertirse en parte de su identidad. Para Vivien Durand, el foie gras confitado con remolacha es uno de esos platos.
Durante años, el chef entendió la creatividad como la necesidad de no repetirse nunca: avanzar significaba buscar, cambiar y crear constantemente. Pero esa elaboración siempre acababa volviendo. Sin embargo, cada vez lo hacía de una manera diferente. Con los años, el plato se ha ido depurando: ha perdido elementos, ha ganado precisión y ha evolucionado al tiempo que lo hacían Le Prince Noir y el propio cocinero.
Durand plantea así una reflexión sobre creatividad, evolución y libertad: avanzar no significa necesariamente abandonar lo que ya se ha hecho. Se puede volver al mismo sitio sin volver nunca exactamente de la misma manera.
Como las montañas, aparentemente inmutables pero siempre distintas según la luz, la estación o el momento en que las observamos, el plato evoluciona sin perder su esencia.